LA MICROEMPRESA ES NUESTRO MEJOR PRODUCTO

Asesoría y Capacitación a las Empresas desde:Ideas de Negocio,Constitución y Formalización,Finanzas,Costos,Plan de Negocios,Planeamiento Estrategico, etc.

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06.03.08

¿QUE ES EL SNIP?

El Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP) es un instrumento del Estado que permite la mejor utilización de los recursos públicos destinados a la inversión. Para tal efecto, el SNIP aplica un conjunto de principios, normas técnicas, métodos y procedimientos para la formulación, evaluación y ejecución de Proyectos de Inversión Pública.

Un proyecto es una alternativa de inversión cuyo propósito es generar una rentabilidad económica. En el caso de los proyectos de inversión pública, y tomando la definición del Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP), “es toda intervención limitada en el tiempo que utiliza total o parcialmente recursos públicos, con el fin de crear, ampliar, mejorar, modernizar o recuperar la capacidad productora de bienes o servicios”1. Por lo tanto, su objetivo es más bien dar solución a algún problema identificado en un área específica o en una población determinada, por lo que debería generar una rentabilidad social con su ejecución. En este sentido, resulta evidente la importancia de evaluar todo proyecto de inversión pública, a fin de determinar si realmente alcanza una rentabilidad social mínima deseable, dados los recursos económicos con los que cuenta el Estado.
La evaluación de un proyecto es un proceso complejo, en el que se requieren aproximaciones sucesivas a fin de garantizar una buena elección de alternativas y la correcta operación del proyecto. Por lo mismo, dicho proceso implica tres niveles de análisis: el perfil, el estudio de prefactibilidad, y el de factibilidad.

El perfil se elabora principalmente con fuentes secundarias y preliminares. Tiene como propósito central la identificación del problema que se quiere resolver y de sus causas, de los objetivos del proyecto, y de las alternativas para la solución del problema; asimismo, debe incluir una evaluación preliminar de dichas alternativas.

Para evaluar las alternativas de solución deben compararse los beneficios y costos de la situación “con proyecto” respecto a la situación “sin proyecto”. La situación “sin proyecto” se refiere a la situación actual optimizada, que implica eliminar posibles deficiencias en la operación de dicha situación a través de intervenciones menores o acciones administrativas.

El estudio de prefactibilidad tiene como objetivo acotar las alternativas identificadas en el nivel del perfil, sobre la base de un mayor detalle de la información que se utiliza para llevarlo a cabo. Incluye la selección de tecnologías, localización, tamaño y el momento óptimo de inversión, que permitan una mejor definición del proyecto y de sus componentes.

El estudio de factibilidad tiene como objetivo establecer en forma definitiva los aspectos técnicos fundamentales del proyecto que se evalúa: la localización, el tamaño, la tecnología, el calendario de ejecución, puesta en marcha y lanzamiento, organización, gestión y análisis financiero.

Generalmente, todo proyecto de inversión pública debe ser evaluado utilizando los tres tipos de estudios antes mencionados, en la secuencia en que han sido propuestos. Sin embargo, es posible que en el caso de un proyecto de pequeña escala baste realizar un estudio a nivel de perfil.


Qué significa ser emprendedor/a?

Básicamente, un emprendedor es alguien capaz de desenvolverse autónomamente y en forma eficiente en lo que hace. En esto se incluye:
• Alguien que cree en sí mismo, que se tiene confianza.
• Alguien que cree en sus ideas y que es capaz de llevarlas a cabo, de encontrar la manera de materializar sus sueños.
• Alguien que se enamora de lo que hace y es capaz de enfrentar obstáculos y riesgos para lograr lo que quiere.
• Alguien que aprende de sus errores, que no se inmoviliza o abandona cuando se equivoca o fracasa, que intenta salir adelante pese a las dificultades que encuentra.
• Una persona que tiene optimismo, que adopta una actitud positiva frente a la vida.
• Que prefiere hacer y crear, en lugar de quejarse o desalentarse.
• Que no le hecha la culpa a los otros o al contexto sino que piensa: ¿en qué me equivoqué? ¿para qué me sirve el error?
• Es alguien que tiene entusiasmo, mucha energía y fortaleza. Y, ojo, esto no significa ser un iluso o un necio que no evalúa la realidad y sus posibilidades. Implica ser muy perseverante pero no obstinado, seguir adelante aunque todo indique que por ahí no es.
• Por lo tanto es capaz de correr riesgos… riesgos, no peligros mortales. Porque los evalúa, los estudia y, entonces, esos riesgos son calculados. Pero sabe que puede perder.
• También sabe lo que no sabe. Puede darse cuenta qué cosa le falta aprender y, entonces, se capacita, sale a buscar lo que necesita. Por lo tanto, sólo tiene la soberbia de estar dispuesto a aprender. Esto hace que sea muy curioso/a, que investigue, que le interesen los temas que se relacionan con su actividad. Busca permanentemente, nunca se da por satisfecho/a.
• Tiene miedo, pero el miedo no lo paraliza. El miedo le sirve para cuidarse y cuidar lo que hace. Es un valiente con iniciativas, pero no un suicida.
• Algo más: conoce el negocio o la actividad en que está, y si no conoce, está dispuesto a conocerla al dedillo, a ser un experto en ella.
• Tiene capacidad para resolver problemas porque no se ahoga en un vaso de agua y, si no puede resolverlo, busca ayuda.
• Por último, para no cansarlos, tolera la incertidumbre porque puede arriesgarse a algo sin saber cómo le irá exactamente y por supuesto, la incertidumbre de lo que vendrá, de lo que puede suceder, tanto en el área de su trabajo como en la vida toda. No exige certezas o seguridades para hacer algo, porque sabe que nada cuenta con certificado de seguridad.
• Todo esto significa que es alguien que cuenta con una dosis alta de autonomía

Importancia de la Planeación en la empresa

La planeación se considera como el fundamento de la administración, es decir por adelantado QUE HACER, COMO, CUANDO HACERLO Y QUIEN HA DE HACERLO. La planeación incluye la selección de los objetivos empresariales, así como la determinación de los medios para alcanzarlos. Es la marcha de la empresa prevista y preparada para un tiempo determinado.
Aplicación de la Planeación en las Distintas Áreas Funcionales de la Empresa
Vivimos en una era tecnológica, económica, social y política en la cual la planeación, al igual que las demás funciones administrativas, se ha convertido en un factor importante en la empresa
Hoy en día casi todo el mundo planea. Es por esto que para los pequeños empresarios es sumamente útil implementar la planificación en las distintas áreas funcionales de su negocio, ya que esta contribuye a disminuir las sorpresas y emergencias derivadas de acciones imprevistas.
• ÁREA DE CONTABILIDAD, COSTOS Y PRESUPUESTOS
-El presupuesto y el flujo de efectivo-
Resume las necesidades de efectivo que tendrá la empresa en el periodo planificado.
• ÁREA DE MERCADO
-Plan Mercado-
Incluye un análisis minucioso de las ventas por productos vendidos y área territorial que se proyecta cubrir en el periodo planificado.
• ÁREA DE PRODUCCION
-Programa de Producción-
Consiste en determinar todas las actividades requeridas para la producción y los recursos necesarios para poder cumplir con el programa de ventas.
• ÁREA DE PERSONAL
-Plan de personal Consiste en determinar las necesidades del recurso humano necesario para llevar a cabo actividades de la empresa.

Aspectos Fundamentales del Proceso de Planeación
Al planificar las distintas actividades de la empresa, es necesario, primordialmente, estudiar su situación actual, la respuesta del mercado de que se dirige, el crecimiento y desarrollo que ha alcanzado y las oportunidades que el medio le ofrece.
Los aspectos fundamentales de un proceso de planeación son:
1. Fijar objetivos y metas posibles de alcanzar;
2. Determinar cuales son las actividades necesarias para llegar a cumplir con los objetivos;
3. Identificar cuales son los medios necesarios para llevar a cabo las actividades previamente definidas;
4. Ubicar en el tiempo, las distintas actividades programadas.
5. Asignar a cada miembro del equipo de trabajo, responsabilidades específicas para cada actividad a desarrollar.